RELEXIONES 2015

 

 

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EL PAPA FRANCISCO NOS ENSEÑA SOBRE…

EL EVANGELIO

1. La estrella que es capaz de guiar a todo hombre a Jesús, es la Palabra de Dios… La Palabra de Dios es la luz que orienta nuestro camino, nutre nuestra fe y la regenera… renueva continuamente nuestros corazones, nuestras comunidades. (Ángelus, 06/01/2015)

2. La Palabra de Dios provoca asombro en nosotros. Tiene esa fuerza: nos asombra, bien. (Ángelus, 01/02/2015)

3. En las palabras humanas de Jesús, se sentía toda la fuerza de la Palabra de Dios, se sentía la misma autoridad de Dios, inspirador de las Sagradas Escrituras. (Ángelus, 01/02/2015)

4. El Evangelio es palabra de vida: no oprime a las personas, al contrario, libera a cuantos son esclavos de tantos espíritus malvados de este mundo: tanto el espíritu de la vanidad, el apego al dinero, el orgullo, la sensualidad… El Evangelio cambia el corazón… cambia la vida, transforma las inclinaciones al mal, en propósitos de bien. ¡El Evangelio es capaz de cambiar a las personas! Por tanto, es deber de los cristianos difundir por doquier su fuerza redentora, llegando a ser misioneros y heraldos de la Palabra de Dios. (Ángelus, 01/02/2015)

5. ¡…El Evangelio tiene la fuerza de cambiar la vida! No se olviden de esto. És la Buena Nueva, que nos transforma… He aquí porqué les pido siempre que tengan un contacto cotidiano con el Evangelio, que lean cada día un pasaje… que lo mediten y también que lo lleven con ustedes por doquier: en el bolsillo, en la cartera… Es decir que se alimenten cada día de esta fuente inagotable de salvación. ¡No se olviden! (Ángelus, 01/02/2015)

6. El Evangelio es la promesa de la gracia de Dios, la única que puede traer la plenitud y la salvación a nuestro mundo quebrantado. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila - Filipinas, 16/01/2015)

7. El Evangelio es capaz de inspirar la construcción de un orden social verdaderamente justo y redimido. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila – Filipinas, 16/01/2015)

8. El Evangelio llama a cada cristiano a vivir una vida de honestidad, integridad e interés por el bien común. Pero también llama a las comunidades cristianas a crear “círculos de integridad”, redes de solidaridad que se expandan hasta abrazar y transformar la sociedad mediante su testimonio profético. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila – Filipinas, 16/01/2015)

9. Seguir el Evangelio es… exigente – pero ¡bello, bellísimo! – El que lo hace con fidelidad y valentía recibe el don prometido por el Señor a los hombres y a las mujeres de buena voluntad. Como cantan los ángeles el día de Navidad: ¡paz, paz! (Ángelus 26/12/2014)

10. Las nuevas generaciones nunca podrán alcanzar la verdadera sabiduría y mantener viva la esperanza, si nosotros no somos capaces de valorar y transmitir el auténtico humanismo, que brota del Evangelio y la experiencia milenaria de la Iglesia. (Liturgia Ortodoxa, Turquia, 30 de noviembre 2014)

11. El Evangelio debe ser anunciado en pobreza, porque la salvación no es una “teología de la prosperidad”. Es solamente y nada más que el “buen anuncio” de liberación llevado a todo oprimido. (Homilía 05/02/2015)

EL TIEMPO DE CUARESMA

1. La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un tiempo de gracia. (Mensaje de Cuaresma 2015)

2. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad. (Mensaje de Cuaresma 2015)

3. Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI. (Mensaje de Cuaresma 2015)

4. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en él no se es indiferente hacia los demás. (Mensaje de Cuaresma 2015)

5. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres. Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies… Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. (Mensaje de Cuaresma 2015)

6. El sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. (Mensaje de Cuaresma 2015)

7. Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor, que nos llevan a los hermanos y hermanas… Un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro. (Mensaje de Cuaresma 2015)

LA ORACIÓN

1. Es bueno rezar el Rosario todos los días, hablar con el Señor, cuando tengo una dificultad, o con la Virgen o con los Santos… Pero es importante realizar la oración de contemplación, y ésta sólo se puede hacer con el Evangelio en la mano. (Homilía 03/02/2015)

2. La oración de contemplación es tomar el Evangelio, leer e imaginarme en la escena; imaginarme qué cosa sucede, y hablar con Jesús como me viene del corazón.(Homilía 03/02/2015)

3. La oración de contemplación hace crecer la esperanza, porque tenemos fija la mirada sobre Jesús. Hagan esta oración de contemplación. 15 minutos, toma el Evangelio, un pasaje pequeño, imagina qué cosa ha sucedido y habla con Jesús de aquello. Así tu mirada estará fija sobre Jesús, y no tanto sobre la telenovela, por ejemplo; tu oído estará fijo sobre las palabras de Jesús, y no tanto sobre las charlas del vecino, de la vecina… (Homilía 03/02/2015)

4. Nuestra vida cristiana se mueve… entre memoria y esperanza. Memoria de todo el camino pasado, memoria de tantas gracias recibidas por el Señor; y esperanza, mirando al Señor, que es el único que puede darme la esperanza. Y para mirar al Señor, para conocer al Señor, tomemos el Evangelio y hagamos esta oración de contemplación. (Homilía 03/02/2015)

LA FE

1. Una cosa es transmitir la fe y otra es enseñar las cosas de la fe. La fe es un don. La fe no se puede estudiar. Se estudian las cosas de la fe, sí, para comprenderla mejor, pero con el estudio jamás tú llegas a la fe. La fe es un don del Espíritu Santo, es un regalo, que va más allá de toda preparación. (Homilía,26/01/2015)

2. Son las mamás, las abuelas, quienes transmiten la fe… Puede ser también una empleada doméstica, puede ser una tía…  Debemos pensar hoy, si las mujeres… tienen esta conciencia del deber, de transmitir la fe. (Homilía,26/01/2015)

3. Me viene a la mente: ¿pero por qué son principalmente las mujeres las que transmiten la fe?… Sencillamente porque aquella que nos ha dado a Jesús es una mujer. Es el camino elegido por Jesús. Él ha querido tener una madre: el don de la fe pasa por las mujeres, como Jesús por María. (Homilía,26/01/2015)

4. Todos nosotros hemos recibido el don de la fe. Debemos custodiarlo, para que no se diluya, para que siga siendo fuerte con el poder del Espíritu Santo que nos lo ha regalado… Si nosotros no ponemos atención, cada día, en reavivar este regalo de Dios que es la fe, la fe se debilita, se diluye, termina por ser una cultura… O una gnosis, un conocimiento: ‘Sí, yo conozco bien todas las cosas de la fe, conozco bien el catecismo’. Pero tú, ¿cómo vives tu fe?… Y ésta es la importancia de reavivar cada día este don, este regalo: de hacerlo vivo. (Homilía, 26/01/2015)

5. El espíritu de timidez va contra el don de la fe, no deja que crezca, que vaya adelante, que sea grande. Y la vergüenza es aquel pecado: ‘Sí, tengo fe, pero la cubro, que no se vea tanto…’. Y un poco de acá, un poco de allá, esa fe, como dicen nuestros antepasados, se vuelve superficial, así. Porque me avergüenzo de vivirla fuertemente… Ni timidez, ni vergüenza… (Homilía, 26/01/2015)

EL PERDÓN DE DIOS

1. ¡Dios perdona siempre! No se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón. Pero Él no se cansa de perdonar. Cuando Pedro pregunta a Jesús: “¿Cuántas veces debo perdonar? ¿Siete veces?”. “No siete veces: setenta veces siete”. Es decir siempre. Así perdona Dios: siempre. Y si tú has vivido una vida de tantos pecados, de tantas cosas feas, pero al final, un poco arrepentido, pides perdón, ¡te perdona inmediatamente! Él perdona siempre. (Homilía, 23/01/2015)

2. No hay pecado que Dios no perdone. Él perdona todo. ‘Pero, padre, yo no voy a confesarme porque hice tantas cosas feas, tan feas, tantas de esas que no tendré perdón…’ No. No es verdad. Perdona todo. Si tú vas arrepentido, perdona todo. Cuando… ¡eh!, tantas veces ¡no te deja hablar! Tú comienzas a pedir perdón y Él te hace sentir esa alegría del perdón antes de que tú hayas terminado de decir todo. (Homilía, 23/01/2015)

3. Tantas veces las confesiones parecen una práctica, una formalidad : ‘Bla, bla, bla…, bla, bla, bla…, bla, bla … Vas”. ¡Todo mecánico! ¡No! ¿Y el encuentro dónde está? El encuentro con el Señor que reconcilia, te abraza y hace fiesta. Éste es nuestro Dios, tan bueno. También debemos enseñar: para que aprendan nuestros niños, nuestros muchachos a confesarse bien, porque ir a confesarse no es ir a la tintorería para que te quiten una mancha. ¡No! Es ir a encontrar al Padre, que reconcilia, que perdona y que hace fiesta. (Homilía, 23/01/2015)

 

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