RELEXIONES 2015

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EL PAPA FRANCISCO NOS ENSEÑA SOBRE….

LA DOLOROSA PASIÓN Y MUERTE DE JESÚS

1. Jesús entra en Jerusalén para morir en la cruz… Su trono regio es el madero de la cruz… Porque Jesús toma sobre sí el mal, la suciedad, el pecado del mundo. También el nuestro, el de todos nosotros. Y lo lava, lo lava con su sangre, con la misericordia, con el amor de Dios.

2. Nos hará bien preguntarnos… ¿Quién soy yo ante mi Señor?… ¿Quién soy yo delante de Jesús, entrando en Jerusalén en este día de fiesta?… ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo?… ¿Quién soy yo delante de Jesús que sufre?…

3. Observando a Jesús en su pasión, vemos como en un espejo, los sufrimientos de toda la humanidad y encontramos la respuesta divina al misterio del mal, del dolor, de la muerte.

4. Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz. Se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo y la muerte.

5. Esta semana nos hará bien a todos nosotros, mirar el Crucifijo, besar las llagas de Jesús… Él ha tomado sobre sí todo el sufrimiento humano, se ha “vestido“ de ese sufrimiento.

6. Pensemos en el dolor de Jesús, y digámonos a nosotros mismos: “¡Y esto es por mí! Aunque yo hubiera sido la única persona en el mundo, Él lo habría hecho. ¡Lo ha hecho por mí!…” Y besemos el Crucifijo y digamos: “Gracias Jesús“.

7. La pasión y la muerte de Jesús y las frustraciones de tantas esperanzas humanas son el camino real a través del cual Dios obra nuestra salvación. Un camino que no corresponde a los criterios humanos…

8. La Cruz es la certeza del amor fiel de Dios por nosotros. Un amor tan grande que entra en nuestro pecado y lo perdona entra en nuestro sufrimiento y nos da la fuerza para sobrellevarlo, entra también en la muerte para vencerla y salvarnos.

9. El Hijo de Dios aparece en la cruz como un hombre derrotado: sufre, es traicionado, insultado, y finalmente muere. Jesús permite que el mal se ensañe con Él y lo toma sobre sí para vencerlo.

10. Jesús experimentó en este mundo la aflicción y la humillación. Ha recogido los sufrimientos humanos, los ha asumido en su carne, los ha vivido hasta el fondo uno a uno. Ha conocido todo tipo de aflicción, morales y físicas: ha experimentado el hambre y el cansancio, la amargura de la incomprensión, ha sido traicionado y abandonado, flagelado y crucificado.

11. Invito a todos a mirar a Jesús crucificado, para entender que el odio y el mal son derrotados con el perdón y el bien; para comprender que la respuesta de la guerra sólo aumenta el mal y la muerte.

12. El Crucifijo no nos habla de derrota, de fracaso; paradójicamente nos habla de una muerte que es vida, porque nos habla de amor, porque Él es el Amor de Dios encarnado, y el

Amor no muere, más aún, vence el mal y la muerte.

13. La cruz de Cristo revela el poder de Dios, que supera toda división, sana cualquier herida y restablece los lazos originarios del amor fraterno.

14. Nosotros no exaltamos una cruz cualquiera, o todas las cruces. Exaltamos la Cruz de Jesús, porque en ella se ha revelado al máximo el amor de Dios por la humanidad.

15. La Cruz de Jesús expresa…toda la fuerza negativa del mal, y toda la mansa omnipotencia de la misericordia de Dios.

16. Por medio de la Cruz de Cristo se nos ha devuelto la esperanza… ¡La Cruz de Jesús es nuestra única y verdadera esperanza!

17. Mientras contemplamos… la Santa Cruz, pensemos con conmoción en tantos hermanos y hermanas nuestros que son perseguidos y asesinados a causa de su fidelidad a Cristo.

EL PECADO, LA CONVERSIÓN

Y EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN

1. ¿Qué sucede en el corazón del hombre?… Jesús dijo que del corazón del hombre nacen todas las maldades… Nuestro corazón débil está herido… Existe siempre un deseo de autonomía… ¡Yo hago lo que quiero y si tengo ganas de esto, lo hago! ¡Y si por esto quiero hacer una guerra, la hago!… ¿Pero por qué somos así?… ¿Por qué tenemos esta capacidad de destrucción? Este es el problema. (Homilía 17/02/2015)

2. El pecado nos aleja de Dios e interrumpe la relación entre la tierra y el cielo, determinando así nuestra miseria y el fracaso de nuestra vida. (Ángelus, 11/01/2015)

3. Dentro de cada uno de nosotros se encuentra el pecado, pero del pecado no asusta a Jesús… (Homilía en la Parroquia Romana de Tor Bella Monaca 08/03/2015)

4. La miseria más peligrosa, causa de todas las demás: la lejanía de Dios, la presunción de poder prescindir de Él. (A la Comunidad Juan XXIII, 19/12/2014)

5. Los seres humanos – todos, y en todas las etapas de la vida – tendemos a la envidia y al orgullo a causa de nuestra naturaleza herida por el pecado. (Homilía 14/02/2015)

6. Un camino equivocado es el de buscar siempre el propio éxito, los propios bienes, sin pensar en el Señor, sin pensar en la familia… Uno puede ganar todo, pero al final, convertirse en un fracasado. (Homilía 19/02/2015)

7. La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real para los cristianos. Por eso necesitamos oír en cada Cuaresma, el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan. (Mensaje de Cuaresma 2015)

8. Debemos tomar en serio el mensaje del Señor… el hombre es capaz de hacer tanto bien… Todos nosotros somos capaces de hacer tanto bien, pero todos nosotros somos capaces también de destruir; destruir en lo grande y en lo pequeño… Por esto es necesaria la meditación contÍnua, la oración… para no caer en esta maldad que nos destruye… (Homilía 17/02/2015)

9. Jesús conoce todo aquello que hay adentro de nuestro corazón: nosotros no podemos engañar a Jesús. No podemos, delante de Él fingir que somos santos y cerrar los ojos… y después llevar una vida que no es aquella que Él quiere.. (Homilía en la Parroquia Romana de Tor Bella Monaca 08/03/2015)

10. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar el mundo y a nosotros mismos. (Mensaje de Cuaresma 2015)

11. Cuando llegamos a entender, a la luz de la Cruz, el mal que somos capaces de hacer, y del que incluso formamos parte, podemos experimentar el auténtico remordimiento y el verdadero arrepentimiento. Sólo entonces podremos recibir la gracia de acercarnos unos a otros, con una verdadera contrición, dando y recibiendo el perdón verdadero. (Santuario de Nuestra Señora de Madhu, Sri Lanka, 14/01/2015)

12. Regresar al Señor “con todo el corazón” significa emprender el camino de una conversión no superficial y transitoria, sino un itinerario espiritual que tiene que ver con el lugar más íntimo de nuestra persona. El corazón, de hecho, es el centro de nuestros sentimientos, el centro en el que maduran nuestras decisiones, nuestras actitudes. (Homilía 18/02/2015)

13. La suciedad del corazón no se quita como se quita una mancha: vamos a la tintorería y salimos limpios… Se quita con el ‘hacer’, tomando un camino distinto, otro camino que no sea el del mal. ¡Aprendan a hacer el bien! Es decir el camino del hacer el bien. Y ¿cómo hago el bien? ¡Es simple! ‘Busquen la justicia, socorran al oprimido, brinden justicia al huérfano, defiendan la causa de la viuda’… hagan justicia, vayan donde están las llagas de la humanidad, donde hay tanto dolor… De este modo, haciendo el bien, lavarás tu corazón. (Homilía 03/03/2015)

14. El Sacramento de la Reconciliación hace presente con especial eficacia el rostro misericordioso de Dios, lo hace concreto y lo manifiesta continuamente. (A los miembros de la Penitenciaría Apostólica, que prepara a los nuevos sacerdotes para celebrar el Sacramento de la reconciliación 12/03/2015)

15. No olvidémoslo jamás… ¡No existe algún pecado que Dios no pueda perdonar! ¡Ninguno! Sólo lo que es sustraído a la divina misericordia no puede ser perdonado, como quien se sustrae al sol no puede ser iluminado ni reconfortado. (A los miembros de la Penitenciaría Apostólica, que prepara a los nuevos sacerdotes para celebrar el Sacramento de la reconciliación 12/03/2015)

16. La confesión no debe ser una ‘tortura’, sino que todos deberían salir del confesionario con la felicidad en el corazón, con el rostro radiante de esperanza, aunque a veces – lo sabemos – mojado por las lágrimas de la conversión y de la alegría que de ella deriva… Debe ser un encuentro liberador y rico de humanidad, a través del cual poder educar en la misericordia, que no excluye, es más, incluye también el justo compromiso de reparar, en lo posible, el mal cometido. (A los miembros de la Penitenciaría Apostólica, que prepara a los nuevos sacerdotes para celebrar el Sacramento de la reconciliación 12/03/2015)

 

EL PAPA FRANCISCO HABLA A NUESTRO CORAZÓN

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EL PAPA FRANCISCO HABLA A NUESTRO CORAZÓN (PDF)

Al Papa Francisco, como homenaje de gratitud, en el inicio del Tercer año de su Pontificado, con sentimientos de admiración, respeto y cariño. Que Dios Padre lo bendiga, el Señor Jesús lo acompañe siempre, el Espíritu Santo ilumine su camino y lo fortalezca, física y espiritualmente, y nuestra Madre María lo proteja de todo peligro, para bien de la Iglesia y del mundo entero.

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EL PAPA FRANCISCO NOS ENSEÑA SOBRE…

JESÚS

1. La grandeza del misterio de Dios, se conoce solamente en el misterio de Jesús y el misterio de Jesús es precisamente el misterio del abajarse, del aniquilarse, del humillarse. (Homilía, 2 de diciembre de 2014)

2. Jesucristo es la bendición de Dios para todo hombre y para toda la humanidad. (Homilía, 01/01/2015)

3. Jesús vino a traer la alegría a todos y para siempre… una alegría real y experimentable ahora, porque Jesús mismo es nuestra alegría. (Ángelus 14/12/2014)

4. En Jesús es posible encontrar la paz interior y la fuerza para afrontar cada día las diversas situaciones de la vida, también aquellas más pesadas y difíciles. (Ángelus 14/12/2014)

5. Jesús se hizo hombre y vino entre nosotros para disipar las tinieblas del error y del pecado, brindando a la humanida su luz divina… ¡Sigámoslo a Él, luz verdadera, para no perdernos y para reflejar a nuestra vez luz y calor sobre cuantos atraviesan momentos de dificultad y oscuridad interior! (A los habitantes de Verona y Catanzaro 19/12/2014)

6. Cuántas veces Jesús pasa por nuestra vida. Y cuántas veces nos envía un ángel… Y cuántas veces no nos damos cuenta, porque estamos tan ocupados e inmersos en nuestros pensamientos, en nuestros asuntos… Él pasa y llama a la puerta de nuestro corazón pidiendo acogida, pidiendo un “sí”, como el de María. (Ángelus, 21/12/2014)

7. Para <coger verdaderamente a Jesús en nuestra existencia… el camino es… testimoniar a Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contracorriente… (Ángelus 26/12/2014)

8. Jesús nos enseña que el cristiano debe tener el corazón fuerte, el corazón firme, el corazón que crece sobre la roca, que es Cristo, y después, debe ir por el mudo con prudencia. (Homilía 15/12/2014)

9. 9. Jesús es como nosotros, Jesús vivió como nosotros, es igual que nosotros en todo menos en el pecado. No era un pecador, pero para ser igual a nosotros asumió nuestro pecado… Jesús siempre va delante de nosotros, y cuando pasamos por una cruz, Él pasó antes que nosotros… Tenemos la seguridad de que no seremos desilusionados por nuestra fe, porque Jesús… asumió todo nuestro dolor. (Misa con los damnificados del tifón Yolanda, Filipinas, 17/01/2015)

10. Jesús es el Señor… que reinó desde la Cruz. Por esto es capaz de comprendernos… Se hizo igual a nosotros en todo, por esto tenemos un Señor que es capaz de llorar con nosotros, que es capaz de acompañarnos en los momentos más difíciles de la vida. (Misa con los damnificados del tifón Yolanda, Filipinas, 17/01/2015)

EL AMOR DE DIOS 


1. Dios es amor. Pero no amor de telenovela. ¡No, no! Amor sólido, fuerte; amor eterno, amor que se manifiesta… Amor concreto; amor de obras y no de palabras. (Homilía, (08/01/2015)

2. Dios nos ama gratuitamente como una mamá a su niño. La gracia de Dios… es cercanía, es ternura. (Homilía 11/12/2014)

3. Dios no reserva su amor a algunos privilegiados, sino que lo ofrece a todos. Así como es Creador y Padre de todos, del mismo modo quiere ser el Salvador de todos. (Ángelus, 06/01/2015)

4. También aquellos que nos parecen alejados del Señor, son seguidos – o mejor “perseguidos” – por su amor apasionado, su amor fiel y también humilde. ¡Porque el amor de Dios es humilde, tan humilde! (Ángelus, 06/01/2015)

5. Si nosotros tuviéramos el valor de abrir nuestro corazón a esta ternura de Dios, ¡cuánta libertad espiritual tendríamos! ¡Cuánta! (Homilía 11/12/2014)

6. El verdadero amor es amar y dejarme amar. Es más difícil dejarse amar que amar. Por eso es tan difícil llegar al amor perfecto de Dios, porque podemos amarlo, pero lo importante es dejarnos amar por Él. El verdadero amor es abrirse a ese amor que está primero y que nos provoca una sorpresa. (Encuentro con los jóvenes, Manila – Filipinas, 18/01/2015)

7. Frente al amor, frente a la misericordia, a la gracia divina derramada en nuestros corazones, la consecuencia que se impone es una sola: la gratuidad. Ninguno de nosotros puede comprar la salvación. La salvación es un don gratuito del Señor, un don gratuito de Dios que viene a nosotros, y habita en nosotros. (Ángelus, 8/12/2014)

8. El amor de Dios se hace presente y operante a través de nuestro amor y de las buenas obras que hacemos. (Encuentro con las familias, Manila – Filipinas, 16/01/2015)

9. ¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy! Paciencia de Dios, cercanía de Dios, ternura de Dios. (Homilía de la Misa de Navidad 2014)

10. Si tú en tu relación con el Señor no sientes que Él te ama con ternura, aún te falta algo, aún no has comprendido qué cosa es la gracia… (Homilía 11/12/2014)

EL EVANGELIO

1. La estrella que es capaz de guiar a todo hombre a Jesús, es la Palabra de Dios… La Palabra de Dios es la luz que orienta nuestro camino, nutre nuestra fe y la regenera… renueva continuamente nuestros corazones, nuestras comunidades. (Ángelus, 06/01/2015)

2. La Palabra de Dios provoca asombro en nosotros. Tiene esa fuerza: nos asombra, bien. (Ángelus, 01/02/2015)

3. En las palabras humanas de Jesús, se sentía toda la fuerza de la Palabra de Dios, se sentía la misma autoridad de Dios, inspirador de las Sagradas Escrituras. (Ángelus, 01/02/2015)

4. El Evangelio es palabra de vida: no oprime a las personas, al contrario, libera a cuantos son esclavos de tantos espíritus malvados de este mundo: tanto el espíritu de la vanidad, el apego al dinero, el orgullo, la sensualidad… El Evangelio cambia el corazón… cambia la vida, transforma las inclinaciones al mal, en propósitos de bien. ¡El Evangelio es capaz de cambiar a las personas! Por tanto, es deber de los cristianos difundir por doquier su fuerza redentora, llegando a ser misioneros y heraldos de la Palabra de Dios. (Ángelus, 01/02/2015)

5. ¡…El Evangelio tiene la fuerza de cambiar la vida! No se olviden de esto. És la Buena Nueva, que nos transforma… He aquí porqué les pido siempre que tengan un contacto cotidiano con el Evangelio, que lean cada día un pasaje… que lo mediten y también que lo lleven con ustedes por doquier: en el bolsillo, en la cartera… Es decir que se alimenten cada día de esta fuente inagotable de salvación. ¡No se olviden! (Ángelus, 01/02/2015)

6. El Evangelio es la promesa de la gracia de Dios, la única que puede traer la plenitud y la salvación a nuestro mundo quebrantado. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila - Filipinas, 16/01/2015)

7. El Evangelio es capaz de inspirar la construcción de un orden social verdaderamente justo y redimido. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila – Filipinas, 16/01/2015)

8. El Evangelio llama a cada cristiano a vivir una vida de honestidad, integridad e interés por el bien común. Pero también llama a las comunidades cristianas a crear “círculos de integridad”, redes de solidaridad que se expandan hasta abrazar y transformar la sociedad mediante su testimonio profético. (Misa con los obispos, sacerdotes y religiosos, Manila – Filipinas, 16/01/2015)

9. Seguir el Evangelio es… exigente – pero ¡bello, bellísimo! – El que lo hace con fidelidad y valentía recibe el don prometido por el Señor a los hombres y a las mujeres de buena voluntad. Como cantan los ángeles el día de Navidad: ¡paz, paz! (Ángelus 26/12/2014)

10. Las nuevas generaciones nunca podrán alcanzar la verdadera sabiduría y mantener viva la esperanza, si nosotros no somos capaces de valorar y transmitir el auténtico humanismo, que brota del Evangelio y la experiencia milenaria de la Iglesia. (Liturgia Ortodoxa, Turquia, 30 de noviembre 2014)

11. El Evangelio debe ser anunciado en pobreza, porque la salvación no es una “teología de la prosperidad”. Es solamente y nada más que el “buen anuncio” de liberación llevado a todo oprimido. (Homilía 05/02/2015)

EL TIEMPO DE CUARESMA

1. La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un tiempo de gracia. (Mensaje de Cuaresma 2015)

2. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad. (Mensaje de Cuaresma 2015)

3. Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI. (Mensaje de Cuaresma 2015)

4. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en él no se es indiferente hacia los demás. (Mensaje de Cuaresma 2015)

5. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres. Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies… Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. (Mensaje de Cuaresma 2015)

6. El sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. (Mensaje de Cuaresma 2015)

7. Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor, que nos llevan a los hermanos y hermanas… Un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro. (Mensaje de Cuaresma 2015)

LA ORACIÓN

1. Es bueno rezar el Rosario todos los días, hablar con el Señor, cuando tengo una dificultad, o con la Virgen o con los Santos… Pero es importante realizar la oración de contemplación, y ésta sólo se puede hacer con el Evangelio en la mano. (Homilía 03/02/2015)

2. La oración de contemplación es tomar el Evangelio, leer e imaginarme en la escena; imaginarme qué cosa sucede, y hablar con Jesús como me viene del corazón.(Homilía 03/02/2015)

3. La oración de contemplación hace crecer la esperanza, porque tenemos fija la mirada sobre Jesús. Hagan esta oración de contemplación. 15 minutos, toma el Evangelio, un pasaje pequeño, imagina qué cosa ha sucedido y habla con Jesús de aquello. Así tu mirada estará fija sobre Jesús, y no tanto sobre la telenovela, por ejemplo; tu oído estará fijo sobre las palabras de Jesús, y no tanto sobre las charlas del vecino, de la vecina… (Homilía 03/02/2015)

4. Nuestra vida cristiana se mueve… entre memoria y esperanza. Memoria de todo el camino pasado, memoria de tantas gracias recibidas por el Señor; y esperanza, mirando al Señor, que es el único que puede darme la esperanza. Y para mirar al Señor, para conocer al Señor, tomemos el Evangelio y hagamos esta oración de contemplación. (Homilía 03/02/2015)

LA FE

1. Una cosa es transmitir la fe y otra es enseñar las cosas de la fe. La fe es un don. La fe no se puede estudiar. Se estudian las cosas de la fe, sí, para comprenderla mejor, pero con el estudio jamás tú llegas a la fe. La fe es un don del Espíritu Santo, es un regalo, que va más allá de toda preparación. (Homilía,26/01/2015)

2. Son las mamás, las abuelas, quienes transmiten la fe… Puede ser también una empleada doméstica, puede ser una tía…  Debemos pensar hoy, si las mujeres… tienen esta conciencia del deber, de transmitir la fe. (Homilía,26/01/2015)

3. Me viene a la mente: ¿pero por qué son principalmente las mujeres las que transmiten la fe?… Sencillamente porque aquella que nos ha dado a Jesús es una mujer. Es el camino elegido por Jesús. Él ha querido tener una madre: el don de la fe pasa por las mujeres, como Jesús por María. (Homilía,26/01/2015)

4. Todos nosotros hemos recibido el don de la fe. Debemos custodiarlo, para que no se diluya, para que siga siendo fuerte con el poder del Espíritu Santo que nos lo ha regalado… Si nosotros no ponemos atención, cada día, en reavivar este regalo de Dios que es la fe, la fe se debilita, se diluye, termina por ser una cultura… O una gnosis, un conocimiento: ‘Sí, yo conozco bien todas las cosas de la fe, conozco bien el catecismo’. Pero tú, ¿cómo vives tu fe?… Y ésta es la importancia de reavivar cada día este don, este regalo: de hacerlo vivo. (Homilía, 26/01/2015)

5. El espíritu de timidez va contra el don de la fe, no deja que crezca, que vaya adelante, que sea grande. Y la vergüenza es aquel pecado: ‘Sí, tengo fe, pero la cubro, que no se vea tanto…’. Y un poco de acá, un poco de allá, esa fe, como dicen nuestros antepasados, se vuelve superficial, así. Porque me avergüenzo de vivirla fuertemente… Ni timidez, ni vergüenza… (Homilía, 26/01/2015)

EL PERDÓN DE DIOS

1. ¡Dios perdona siempre! No se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón. Pero Él no se cansa de perdonar. Cuando Pedro pregunta a Jesús: “¿Cuántas veces debo perdonar? ¿Siete veces?”. “No siete veces: setenta veces siete”. Es decir siempre. Así perdona Dios: siempre. Y si tú has vivido una vida de tantos pecados, de tantas cosas feas, pero al final, un poco arrepentido, pides perdón, ¡te perdona inmediatamente! Él perdona siempre. (Homilía, 23/01/2015)

2. No hay pecado que Dios no perdone. Él perdona todo. ‘Pero, padre, yo no voy a confesarme porque hice tantas cosas feas, tan feas, tantas de esas que no tendré perdón…’ No. No es verdad. Perdona todo. Si tú vas arrepentido, perdona todo. Cuando… ¡eh!, tantas veces ¡no te deja hablar! Tú comienzas a pedir perdón y Él te hace sentir esa alegría del perdón antes de que tú hayas terminado de decir todo. (Homilía, 23/01/2015)

3. Tantas veces las confesiones parecen una práctica, una formalidad : ‘Bla, bla, bla…, bla, bla, bla…, bla, bla … Vas”. ¡Todo mecánico! ¡No! ¿Y el encuentro dónde está? El encuentro con el Señor que reconcilia, te abraza y hace fiesta. Éste es nuestro Dios, tan bueno. También debemos enseñar: para que aprendan nuestros niños, nuestros muchachos a confesarse bien, porque ir a confesarse no es ir a la tintorería para que te quiten una mancha. ¡No! Es ir a encontrar al Padre, que reconcilia, que perdona y que hace fiesta. (Homilía, 23/01/2015)

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